20 diciembre 2012

Nasa confirma el fin del mundo, pero tranquil@s falta mucho

        
El mundo tal como lo conocemos se acabará, pero no será pronto. La Nasa ha calculado que toda nuestra galaxia, la Vía Láctea, se estrellará de frente con una galaxia vecina en unos 4,000 millones de años.
Luego del impacto inicial se fusionarán completamente bajo la forma de una galaxia única.
Nuestra galaxia se encuentra en el camino de una colisión con su vecino más cercano, Andrómeda, y el choque está previsto para dentro de 4.000 millones de años, afirmó la agencia espacial estadounidense Nasa.
Los astrónomos llevan años teorizando sobre un posible choque entre estas dos galaxias titánicas, aunque no se sabe qué tan grave sería, con predicciones que abarcaban de tres a seis mil millones de años.
Pero luego de años de "observaciones extraordinariamente precisas" del telescopio Hubble de la Nasa, siguiendo el movimiento de Andrómeda "se despeja toda duda de que está destinada a colisionar y fusionarse con la Vía Láctea", afirmó la Nasa en un comunicado.
"Tardará millones de años antes de que se produzca el impacto", precisó. Luego del impacto inicial todavía llevará dos mil millones de años más el "que se fusionen completamente bajo la fuerza de la gravedad y que tome la forma de una galaxia única elíptica similar a las que son comúnmente vistas en el universo local", añadió la Nasa.
Las estrellas dentro de cada galaxia se hallan tan lejos las unas de las otras que no se cree que puedan chocar entre ellas, pero es posible que las estrellas "sean lanzadas a una órbita diferente alrededor del nuevo centro galáctico".
Los científicos sabían desde hace tiempo que Andrómeda, también conocida como M31, se mueve en dirección a la Vía Láctea a una velocidad de 402.000 kilómetros por hora, lo suficientemente rápido como para viajar desde la Tierra a la Luna en una hora.
Pero la naturaleza del choque y su trayectoria fue un misterio para los científicos durante más de 100 años, hasta que fueron analizados los últimos resultados del Hubble.
Estos "fueron logrados observando repetidamente unas regiones específicas de la galaxia en un periodo de entre cinco y siete años", dijo Jay Anderson, del Space Telescope Science Institute en Baltimore.
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15 diciembre 2012

La china que escribe con las dos manos a la vez

       
Chen Siyuan, de 24 años, es una traductora china de Handan, en el norte del país, y tiene una notable capacidad.
No solo es ambidiestra sino que puede escribir con las dos manos al mismo tiempo.
Incluso escribe poesía con diferentes manos y escribe oraciones consecutivas a la vez.
Pero tal vez lo más sorprendente de todo es que puede escribir con una mano en chino y en inglés con la otra. Véala en este video de la BBC;
                 
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13 diciembre 2012

Demasiada información al acostarnos provoca insomnio

       
Nunca tuvimos tanta información y tan fácil acceso a ella. Pero hasta eso debemos saber medirlo, regularlo en función de nuestras necesidades. Un exceso de información en nuestra cabeza nos altera y repercute en la calidad de nuestro descanso, del sueño, y éste es fundamental para nuestra salud, tanto como comer o beber.
La sobreinformación causa el llamado 'síndrome de fatiga informativa', un mal que puede repercutir en la cantidad y calidad del sueño. Como explican desde la Unidad de Alteraciones de Sueño del Instituto Dexeus (Barcelona), este síndrome se refiere al efecto negativo que tiene la sobreinformación como fuente de estrés para nuestro cerebro.
Eduard Estivill, responsable de esta unidad, aclara que todo tipo de información puede provocarlo, no solo las malas noticias. Pero según este doctor la continua exposición a malas noticias por parte del espectador, lector u oyente, incrementa el número de casos: "No solo se puede incrementar sino que es realmente causante de esta situación".
Los medios, opina, "no son los culpables, solo un elemento más del engranaje social. Informar es básico, o sea que no podemos cuestionar a los medios de comunicación. No es tanto el tipo de noticias, sino la sobrecarga de ellas, aunque evidentemente los casos positivos siempre proporcionarán un mayor bienestar y, sobre todo, menos tensión o ansiedad".
El 'síndrome de fatiga informativa' afecta a todos y a todas las edades: "Incluso a niños y adolescentes porque se trata de estímulos externos que llegan a nuestro cerebro, causando este estado de aumento de tensión y confusión".
Esta patología no cuenta, en palabras de este experto, con un "diagnóstico reconocido" en los manuales médicos "pero la situación existe". Sus consecuencias principales son "ese estado de tensión continuo que podemos sufrir durante el día con su repercusión sobre la cantidad y calidad del sueño".
¿Cabe prevenir esta tensión mental que crea la continua exposición a las noticias? Estivill apuesta por "filtrar el tipo de información", especialmente si el destinatario va a ser un menor. "En los adultos es más difícil porque llega por todos los medios, sobre todo las redes sociales que se sobreutilizan para fines informativos", asegura.
Para el doctor, pese a que todo el mundo está expuesto a esta sobreinformación no todos sufren las consecuencias. "Hay personas que manejan mejor el estrés causado por la sobreinformación", precisa este experto, para quien, en el caso de que la persona se note "más irritable, de mal humor y con problemas de sueño, es posible que estemos afectados por esta situación".
"El cerebro necesita desconectar para poder dormir", dice Estivill, y este desconectar se refiere a muchos aspectos, también al uso tan intenso que hacemos de las redes sociales.
Desde la Unidad de Alteraciones de Sueño del Instituto Dexeus se aconseja que, al menos tres horas antes de acostarnos, apaguemos el móvil, desconectemos de las redes sociales y no consultemos Internet.
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05 diciembre 2012

¿Te comerías a este pez pene?

         
Cuando vemos a estas lombrices de mar, lo primero que pensamos es que algo muy trágico ocurrió: ¡Varios hombres fueron mutilados! pero por suerte solo se trata de un extraño habitante del mar. Esta especie, llamada Urenchis unicinctus, se conoce más popularmente como pez pene o pez poronga, es un gusano marino que además de tener una peculiar forma física es muy delicioso según los asiáticos.
En Corea el pez pene es muy cotizado, suele comerse como sashimi y también como  plato crudo. China y Japón también consumen gran cantidad de Urechis unicinctus en una gran variedad de preparaciones. El consumo aumenta en las fiestas, donde el pez poronga es más cocinado que el pavo estadounidense en Día de Gracias.
Según dicen, la textura de este gusano marino es muy parecida a la de las almejas. Además, lo bueno es que sirve como remedio para los problemas a la columna y lógicamente los asiáticos le han encontrado propiedades que ayudan a la virilidad masculina, con esa forma fálica no sería nada de raro.
Si el pez poronga se sigue haciendo conocido como viagra, muy pronto los hombres de occidente querrán traerlo en grandes cantidades sin importar su misterioso sabor.
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03 diciembre 2012

¿El cero es un número par o impar?

       
¿Qué es el cero?, ¿par, impar o ninguno de ellos?, para los matemáticos, la respuesta es sencilla: el cero es un número par. Pero el resto de las personas no están completamente seguras de ello.
Según James Grime, del Proyecto Matemáticas del Milenio de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, los experimentos de tiempo de reacción en la década de los años 90 revelaron que las gente es 10% más lenta al decidir si el cero es par o impar que al hacerlo con cualquier otro número.
A los niños les resulta particularmente difícil optar por una u otra alternativa.
"Un estudio con niños de la escuela primaria en la década de 1990 mostró que aproximadamente el 50% pensaba que cero era par, 20% creía que era impar y el otro 30% decía que no era ninguno de los dos, o los dos, o que simplemente no sabían", explica Grime.
"Parece que nosotros podemos hacer una lista de números mentalmente en series de cifras pares como dos, cuatro, seis, ocho o números a la potencia de dos, que incluiría al dos, cuatro, seis, ocho o dos, cuatro, ocho, 16. El cero no está en esta lista, así que nos toma más tiempo hacer el ejercicio".
¿Por qué, matemáticamente, el cero es un número par? Debido a que cualquier número que puede ser dividido por dos para crear otro número entero es par. El cero pasa esta prueba porque si dividimos a la mitad el cero, el resultado es cero.
El cero también tiene números impares a cada lado (menos uno y uno), por lo que esta es otra prueba que lo califica como un número par.
De hecho, existe una teoría de que el cero es el número más par de todos, que "incluso al ser duplicado" puede ser dividido por dos y dividido luego por dos nuevamente. El cero se puede dividir en dos siempre y el resultado siempre será un número entero: cero.
Pero no es sólo el público el que ha tenido dificultades para reconocer el cero como un número par. Durante un severo periodo de contaminación en París, en 1977, el uso del automóvil se limitó de forma tal que los conductores con matrículas que terminaran en números pares o impares circularan en días alternos.
"La policía no sabía cuándo detener a los vehículos con matrículas terminadas en cero y acababa por dejarlos pasar porque no sabía si eran pares o impares", dice Grime.
Incluso les tomó algo de tiempo a los matemáticos ponerse de acuerdo sobre esta cuestión.
Para empezar, el cero no se reconoce como un número absoluto. Los babilonios y los griegos lo usaron para diferenciar entre números pequeños y grandes, por ejemplo, 26 y 206. Antes de esto, las personas sólo podían decir si un número era más grande que otro por el contexto en el que se utilizaba.
En el siglo XIII, el matemático italiano Fibonacci fue el primero en popularizar los números arábigos, los que usamos hoy en día. Se consideraba del 1 al 9 como números, pero al cero como un "signo".
La discusión de aquel entonces planteaba que si el cero era nada, entonces, ¿era siquiera un número y podía tener las propiedades de serlo, como ser par o impar?
"No fue hasta el 1600 que el cero fue aceptado realmente como un número par, después de mucha resistencia y debate", explica Grime.
Por más de mil años, los matemáticos tuvieron dificultades con el número cero y los que no son matemáticos siguen teniendo alguna incertidumbre sobre cómo clasificarlo.
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